Poliorcética en el mundo argárico: La Bastida de Totana.

La sociedad del Argar es la cultura de la Edad del Bronce más representativa del sudeste peninsular estando presente en las provincias de Almería, Murcia, Granada, Jaén y Alicante. Esta sociedad, debe su nombre al yacimiento de El Argar (figura 1), ubicado en la localidad de Antas (Almería). Aquí analizaremos el de la Bastida de Totana por su impresionante sistema defensivo.

Figura 1. Vista general de El Argar, obtenida de: https://artsandculture.google.com/asset/archaeological-site-of-el-argar-antas-almer%C3%ADa/9AHMBNsbi5ajSw?hl=es

La Real Academia de la Lengua Española define la poliorcética como el “arte de atacar y defender las plazas fuertes” otras definiciones válidas la consideran una vertiente dentro de la ingeniería militar encargada de la construcción de sistemas defensivos. Los enclaves arqueológicos encuadrados en el marco de esta cultura se presentan como poblados situados en zonas de complicado acceso y protegidos por sistemas defensivos como las murallas y los bastiones macizos.

Uno de los yacimientos más emblemáticos perteneciente a esta cultura profundamente estudiada por los investigadores es La Bastida de Totana (uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la prehistoria europea). Este emplazamiento arqueológico fue habitado hace unos 4.000 años durante la Edad del Bronce de El Argar.

Ubicada en la sierra de la Tercia sobre un cerro abrupto (figura 2) y con una extensión de 4,5 ha, La Bastida de Totana (figura 3) constituye un hito destacado para el estudio del desarrollo de la vida sedentaria y el urbanismo, de la metalurgia y de la formación de desigualdades políticas y económicas y de la formación del estamento militar.

Figura 2: Vista de la Bastida desde la cima del Cabezo Gordo, obtenida de: http://www.la-bastida.com/LaBastida/

Figura 3: Vista aérea del yacimiento de La Bastida de Totana, obtenida de: LULL, V.; MICÓ, R.; RIHUETE HERRADA, C. y RISCH, Robert. La Edad del Bronce en la Iberia Mediterránea, Protohistoria de la Península Ibérica: del Neolítico a la Romanización, 2014.

El elemento arquitectónico más significativo encontrado hasta la fecha es el sistema de fortificación localizado al norte del área de habitación del piedemonte, tanto es así que el diario El País en uno de sus artículos de la sección de cultura califica a la Bastida de Totana como “La Troya de Murcia”. Estamos hablando de una muralla con una anchura de tres metros y 45 metros de longitud documentados, aunque se estima que pudo tener una extensión de 375 metros.

En las excavaciones de 2012 vio la luz la primera línea defensiva de este fastuoso sistema de defensa (figura 4). Este sistema de fortificación fue descubierto en el único lugar del cerro al que se podía acceder a pie, se trataba de un sistema de defensa monumental que dejó sorprendidos a los arqueólogos por sus excepcionales características arquitectónicas y porque era muestra de los conocimientos en ingeniería que poseían los seres humanos que allí vivían.

El profesor Rafael Micó de la universidad Autónoma de Barcelona la define como un “libro abierto de la poliorcética”. Presentaba dos líneas de fortificación, de las cuales la exterior albergaba un elemento inédito como era la presencia de una serie de torres macizas. La primera línea defensiva estaba compuesta por lienzos de una muralla que alcanzaba los tres metros de anchura y por un total de cinco torres macizas de perfil troncopiramidal. Prácticamente en paralelo a la línea uno los arqueólogos encontraron una segunda línea de muralla que poseía dos bastiones con un perímetro ligeramente inferior a tres metros de ancho. La línea 2 se vincula a una torre troncopiramidal de unos 4 metros de anchura.

Las dataciones realizadas a través del Carbono-14 apuntan a que la fortificación se encontraba operativa hacia el 2200-2100 a.C. Sendas líneas protegen una entrada que no se ve a simple vista y que da paso a una especie de corredor al aire libre.

Figura 4: Modelado en 3D de la Bastida de Totana en el que se aprecia el sistema defensivo, obtenida de: http://www.la-bastida.com/LaBastida/excavacion/excavaciones_recientes/sectores/Fortificacion/

Previamente existían fortificaciones realizadas en piedra, la novedad reside en la puesta en práctica de una novedosa estrategia defensiva que implicaba una nueva forma de combatir y defender el territorio. En esta sociedad asistimos al nacimiento del estamento militar, es decir, la violencia deja de ser ejercida por una comunidad que se defiende y pasa a ser empleada por parte de especialistas que utilizan unas herramientas específicamente elaboradas para herir fatalmente a un enemigo y no para otros fines como sucedía antaño. De hecho, la sociedad argárica será una de las primeras en emplear la espada larga, un arma que en la época fue revolucionaria.

A nivel tecnológico solo encontramos formas arquitectónicas similares en las costas orientales del Mediterráneo, en lugares como Troya y Tel Dan donde aparecen formas arquitectónicas y de combate habituadas al ejercicio de la violencia. El profesor Roberto Risch de la Universidad Autónoma de Barcelona sostiene que la construcción de la muralla fue un acto fundacional del establecimiento de una comunidad que ha colonizado ese territorio. En este sentido, la muralla no solo fue un sistema de fortificación sino también, como apunta Risch, una declaración política. En definitiva y en relación con esto último, la monumentalidad de la fortificación que defendía a la Bastida fue pareja al nacimiento de uno de los centros políticos más destacados de la cultura argárica que en su época fue el asentamiento más desarrollado de Europa durante la Edad del Bronce a nivel político y económico y solo comparable con la famosa civilización minoica de Creta, tal y como apunta el grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona que trabaja en el yacimiento.

Bibliografía:

Cabeza Ercoreca, Christian. Los sistemas de fortificación del Bronce Antiguo y Medio en la Península Ibérica: Meseta Sur y ámbito meditarréneo, Trabajo Fin de Grado, Universidad de Zaragoza. Recuperado de internet: https://zaguan.unizar.es/record/47221/files/TAZ-TFG-2015-4301.pdf

Lull Santiago, Vicente. Micó Pérez, Rafael. Rihuete Herrada, Cristina y Risch Robert. “Proyecto La Bastida”: economía, urbanismo y territorio de una capital argárica, Verdolay: Revista del Museo Arqueológico de Murcia, 13, 2011. Recuperado de internet: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5025948

Lull Santiago, Vicente. Micó Pérez, Rafael. Rihuete Herrada, Cristina y Risch Robert. La Edad del Bronce en la Iberia Mediterránea, Protohistoria de la Península Ibérica: del Neolítico a la Romanización, 2014.

Serrano Ariza, Rafael: Fortificaciones y Estado en la Cultura Argárica, Arqueología y Territorio, 9, 2012. Recuperado de internet: https://www.ugr.es/~arqueologyterritorio/PDF9/4-SerranoA.pdf

https://elpais.com/cultura/2012/09/27/actualidad/1348779950_910952.html

http://www.la-bastida.com/LaBastida/

https://artsandculture.google.com/asset/archaeological-site-of-el-argar-antas-almer%C3%ADa/9AHMBNsbi5ajSw?hl=es

http://www.la-bastida.com/LaBastida/excavacion/excavaciones_recientes/sectores/Fortificacion/

Iván Nebleza Bernabéu

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